Toxina Botulínica

Toxina Botulínica

Se conoce como Botox a la infiltración de toxina botulínica de tipo A, ideal para el tratamiento estético de las arrugas faciales debidas a la expresión y mímica de la musculatura facial. La toxina botulínica es un complejo neurotóxico que actúa relajando la musculatura.

Las arrugas de expresión aparecen en el rostro como efecto de contracción de los músculos faciales, normalmente en la piel que sufre pérdida de elasticidad. Los lugares más habituales donde aparecen las arrugas son encima de la nariz, en la frente, alrededor de los ojos y alrededor de la boca. La toxina botulínica es una proteína natural que actúa relajando los impulsos del nervio a los músculos faciales relacionados con las líneas de expresión evitando su contracción. Son infiltraciones prácticamente indoloras localizadas en los músculos faciales del tercio superior del rostro, y tras su aplicación se mantiene una expresividad natural sin arrugas.

Edad de aplicación

La toxina botulínica es la posibilidad de ver resultados estéticos, sin necesidad de someterse a una cirugía estética. Y es el de mayor auge en los últimos años por la efectividad a nivel estético y a nivel salud que produce. No hay restricción en este aspecto, aunque se recomienda hacerlo desde los 25 años o cuando las arrugas de expresión ya son permanentes. En particular, el botox es utilizado para el tratamiento de las arrugas y el beneficio que presenta este producto es que además de mejorar el aspecto de la piel, previene la aparición de líneas de expresión en la cara.

Beneficios

Elimina las arrugas, dando un aspecto más relajado y juvenil de forma natural. Se puede aplicar en cualquier época del año. No está contraindicado con la exposición al sol. Para su aplicación no se necesita anestesia ni provoca cicatrices, debe ser aplicada por un Médico Experto en este tipo de tratamientos. Al aplicarse con agujas muy finas es un tratamiento prácticamente indoloro. Esta técnica evita tener que someterse a una cirugía estética. Los resultados NO son inmediatos, apreciándose los mejores efectos entre el tercer y el quinto día, siendo definitivos 15 días después. La duración de los efectos es de 5 a 6 meses desapareciendo de forma progresiva sin que se aprecie. No requiere pruebas alérgicas.